Tengo un sueño que nunca he hecho
Lo que siempre quisiste construir
Un videojuego, una película o una herramienta tuya. Nadie vende esto hecho.
Esta casa construyó tres juegos sin que nadie se los encargara, para aprender a hacerlos, y produce piezas de video con reloj propio: animación, voz y música, sin cámara y sin estudio. Eso es lo que hay detrás cuando alguien llega con algo que nunca se ha hecho.
Cuéntame qué quieres construirQué hay construido para esto
- Tu videojuegoJugable en un navegador, sin que nadie tenga que instalar nada para probarlo.
- Tu películaProducida cuadro por cuadro, con su voz y su música. Lo que esto no hace es filmar.
- Tu herramientaEsa cosa que siempre quisiste tener y que no existe en ninguna tienda.
- Queda a tu nombreEl código cedido por escrito y la marca solicitada a tu nombre, igual que cualquier otro encargo.
Qué se mira antes de construir
- Qué vendes y a quiénQué productos o servicios entran, quién los compra hoy y por dónde llega. Sin esto se construye una pantalla bonita para otro negocio.
- Quién va a usarlo adentroCuántas personas, qué hace cada una y qué no debería poder tocar. De ahí salen los roles, y los roles deciden la mitad del trabajo.
- Qué datos ya existenTu catálogo, tus precios, tus fotos, tus clientes. Lo que ya está escrito en alguna parte se trae y no se vuelve a tipear.
- Qué falta y quién lo tieneCasi siempre hay algo que solo tú puedes entregar. Se dice al principio y la pieza se entrega andando con datos de muestra rotulados mientras tanto.
Cómo parte
- Me cuentas qué es, con el detalle que tengas, aunque sea poco.
- Se separa qué de eso ya se sabe hacer y qué hay que aprender.
- Sale el alcance escrito, y lo que no se sepa hacer se dice.
- Se construye, y lo vas viendo mientras pasa.
Lo que llega siempre
¿Esto no es muy caro para un proyecto personal?
Depende del tamaño y sale escrito antes de empezar. Lo que no se hace es partir sin que esté claro, porque ahí es donde un proyecto personal se convierte en un problema.
¿Pueden filmar con actores?
No. Esto dibuja, anima y produce sonido, y no filma. Si tu idea pide cámara, se dice al tiro y se busca otro camino.
¿Puedo venderlo después?
Sí. Queda a tu nombre, con el código cedido por escrito, así que es tuyo para lo que quieras hacer con él.
¿Y si no sé bien lo que quiero?
Se conversa igual. La primera conversación sirve justamente para eso, y de ahí sale si se puede construir o no.
¿El código queda mío de verdad?
Sí, cedido por escrito y con el código fuente entregado, junto con la documentación y los accesos. En Chile el software está protegido como obra desde que se crea y la cesión tiene que ser expresa y por escrito, así que se firma. Una cesión sin el código fuente es una cesión incompleta.
¿Con quién hablo?
Con una persona, siempre la misma, que responde por lo que se entrega y firma el acuerdo. Detrás trabaja el consejo que revisa cada decisión por área, pero quien contesta y quien firma tiene nombre.
¿Cuánto cuesta?
Depende de lo que se construya, y sale escrito con su alcance antes de que empiece nada. Esa conversación es la primera que tenemos. Lo que sí está medido con fuente es lo que cuesta construir algo así por fuera, y se mira junto.
Lo que no se hace acá
- No se decide tu negocioEl precio al que vendes, tus escenarios comerciales y tu estrategia los decides tú. Lo que se entrega es el dato con su fuente, la aritmética completa y qué variables no estamos midiendo, para que decidas con todo al lado.
- No se inventa una cifraUn número va con su fuente y su fecha o no va. Si el dato no existe, la frase se escribe sin él y se dice que no se tiene.
- No se promete lo que no está construidoLo que está a medias se dice a medias y lo que falta se dice faltando. En la página principal está el inventario pieza por pieza, con cuál está entera y cuál no.
- No se empieza sin el alcance escritoQué entra, qué no entra y qué pasa si algo cambia, antes de la primera línea de código. Un encargo que parte de palabra termina en una discusión sobre lo que cada uno recordaba.
Qué queda a tu nombre
- El códigoCedido por escrito y con el código fuente entregado. En Chile el software está protegido como obra desde que se crea y la cesión tiene que ser expresa.
- La marcaSolicitada en el Instituto Nacional de Propiedad Industrial a tu nombre, no al nuestro, con el trámite acreditado en el contrato.
- Los accesosDesde el primer día, junto con la documentación, para que puedas seguir con quien quieras.