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Le pago comisión a un intermediario

Tu canal propio, sin comisión por el medio

La comisión que pagas es una cifra que ya conoces. La conversación parte ahí.

Vender por un intermediario te trajo clientes y te cobra por cada uno, para siempre. Un canal propio no reemplaza eso de un día para otro: convive con eso y se va llevando a los que ya te conocen.

Cuéntame qué quieres construir

Qué hay construido para esto

  • La aritmética completa, primeroCuánto pagas hoy, cuánto de eso es de clientes que ya volverían solos, y qué cambia si esa venta entra por un canal tuyo.
  • El incentivo para pedir directoMover a alguien de una app a otra tiene un costo. Se piensa con número y entra en la cuenta, no se esconde.
  • La plataforma ya construidaPedido, cobro, cocina y dueño, operando hoy. Se pone con tu marca.
  • Tu lista de clientes es tuyaQuien compra en tu canal queda en tu base, con su consentimiento, y no en la de otro.

Qué se mira antes de construir

  • Qué vendes y a quiénQué productos o servicios entran, quién los compra hoy y por dónde llega. Sin esto se construye una pantalla bonita para otro negocio.
  • Quién va a usarlo adentroCuántas personas, qué hace cada una y qué no debería poder tocar. De ahí salen los roles, y los roles deciden la mitad del trabajo.
  • Qué datos ya existenTu catálogo, tus precios, tus fotos, tus clientes. Lo que ya está escrito en alguna parte se trae y no se vuelve a tipear.
  • Qué falta y quién lo tieneCasi siempre hay algo que solo tú puedes entregar. Se dice al principio y la pieza se entrega andando con datos de muestra rotulados mientras tanto.

Cómo parte

  1. Confidencialidad firmada antes de que me cuentes nada.
  2. Se mide lo que pagas hoy en comisión y por qué ventas, con tus números y no con un promedio del rubro.
  3. Sale el alcance escrito con la aritmética al lado, para que decidas tú.
  4. Se construye tu canal y convive con el que ya tienes.
  5. Queda operando y a tu nombre.

Lo que llega siempre

¿Me conviene salirme del intermediario?

Esa decisión es tuya y no la tomamos acá. Lo que entregamos es la aritmética completa con tus números, y qué variables no estamos midiendo, para que decidas con todo al lado.

¿Puedo tener los dos canales a la vez?

Sí, y es lo habitual al principio. El canal propio no te obliga a cerrar nada: empieza recibiendo a los que ya te conocen.

¿Cómo hago que mis clientes se cambien?

Con un motivo concreto para ellos, no con un pedido. Eso se piensa contigo porque sale de tu margen y es una decisión comercial tuya.

¿La base de clientes queda mía?

Sí, con el consentimiento que la Ley 21.719 exige y la información de cómo se tratan esos datos publicada, que es lo que la misma ley obliga.

¿El código queda mío de verdad?

Sí, cedido por escrito y con el código fuente entregado, junto con la documentación y los accesos. En Chile el software está protegido como obra desde que se crea y la cesión tiene que ser expresa y por escrito, así que se firma. Una cesión sin el código fuente es una cesión incompleta.

¿Con quién hablo?

Con una persona, siempre la misma, que responde por lo que se entrega y firma el acuerdo. Detrás trabaja el consejo que revisa cada decisión por área, pero quien contesta y quien firma tiene nombre.

¿Cuánto cuesta?

Depende de lo que se construya, y sale escrito con su alcance antes de que empiece nada. Esa conversación es la primera que tenemos. Lo que sí está medido con fuente es lo que cuesta construir algo así por fuera, y se mira junto.

Lo que no se hace acá

  • No se decide tu negocioEl precio al que vendes, tus escenarios comerciales y tu estrategia los decides tú. Lo que se entrega es el dato con su fuente, la aritmética completa y qué variables no estamos midiendo, para que decidas con todo al lado.
  • No se inventa una cifraUn número va con su fuente y su fecha o no va. Si el dato no existe, la frase se escribe sin él y se dice que no se tiene.
  • No se promete lo que no está construidoLo que está a medias se dice a medias y lo que falta se dice faltando. En la página principal está el inventario pieza por pieza, con cuál está entera y cuál no.
  • No se empieza sin el alcance escritoQué entra, qué no entra y qué pasa si algo cambia, antes de la primera línea de código. Un encargo que parte de palabra termina en una discusión sobre lo que cada uno recordaba.

Qué queda a tu nombre

  • El códigoCedido por escrito y con el código fuente entregado. En Chile el software está protegido como obra desde que se crea y la cesión tiene que ser expresa.
  • La marcaSolicitada en el Instituto Nacional de Propiedad Industrial a tu nombre, no al nuestro, con el trámite acreditado en el contrato.
  • Los accesosDesde el primer día, junto con la documentación, para que puedas seguir con quien quieras.