Tengo un software que me tiene amarrado
Salir de un software que no es tuyo
El presupuesto ya existe y el dolor ya está medido. Lo que falta es que el código sea tuyo.
Un sistema que no puedes abrir, que cobra todos los meses y que para cambiar una cosa pide una cotización. El camino de salida empieza mirando qué de todo eso usas de verdad.
Cuéntame qué quieres construirQué hay construido para esto
- Primero se mide qué usasNo qué te vendieron. Casi siempre la lista real es mucho más corta que el contrato.
- Qué se puede sacar y qué noTus datos, tu historial y tus documentos. Lo que no se pueda exportar se dice antes, no después.
- La migración en dos movimientosLo nuevo se levanta al lado y recién después se corta lo viejo. Nunca al revés.
- El código cedido por escritoEn Chile el software está protegido como obra desde que se crea, y la cesión tiene que ser expresa. Se firma.
Qué se mira antes de construir
- Qué vendes y a quiénQué productos o servicios entran, quién los compra hoy y por dónde llega. Sin esto se construye una pantalla bonita para otro negocio.
- Quién va a usarlo adentroCuántas personas, qué hace cada una y qué no debería poder tocar. De ahí salen los roles, y los roles deciden la mitad del trabajo.
- Qué datos ya existenTu catálogo, tus precios, tus fotos, tus clientes. Lo que ya está escrito en alguna parte se trae y no se vuelve a tipear.
- Qué falta y quién lo tieneCasi siempre hay algo que solo tú puedes entregar. Se dice al principio y la pieza se entrega andando con datos de muestra rotulados mientras tanto.
Cómo parte
- Confidencialidad firmada antes de que me cuentes nada.
- Se levanta qué hace hoy ese sistema y qué parte usas.
- Se revisa qué se puede exportar y qué queda adentro.
- Sale el alcance escrito, con lo que se reemplaza y lo que se deja.
- Lo nuevo opera al lado, y el corte se hace cuando tú digas.
Lo que llega siempre
¿Voy a perder mi información?
Se revisa antes de mover nada qué se puede exportar y qué no. Lo que no salga se dice de frente, porque una migración que descubre eso a mitad de camino es la que sale cara.
¿Puedo tener los dos andando un tiempo?
Sí, y es como se hace. Lo nuevo se levanta al lado, se usa en paralelo, y el viejo se corta cuando ya no haga falta.
¿Qué pasa con mi contrato actual?
Eso lo revisa un abogado con patente al día antes de que firmes nada nuevo. Hay contratos con avisos de término y plazos de salida que conviene leer primero.
¿Y si el nuevo también me amarra?
El código fuente se entrega con la documentación y los accesos, cedido por escrito a tu nombre. Esa es la diferencia, y está en el contrato, no en una promesa.
¿El código queda mío de verdad?
Sí, cedido por escrito y con el código fuente entregado, junto con la documentación y los accesos. En Chile el software está protegido como obra desde que se crea y la cesión tiene que ser expresa y por escrito, así que se firma. Una cesión sin el código fuente es una cesión incompleta.
¿Con quién hablo?
Con una persona, siempre la misma, que responde por lo que se entrega y firma el acuerdo. Detrás trabaja el consejo que revisa cada decisión por área, pero quien contesta y quien firma tiene nombre.
¿Cuánto cuesta?
Depende de lo que se construya, y sale escrito con su alcance antes de que empiece nada. Esa conversación es la primera que tenemos. Lo que sí está medido con fuente es lo que cuesta construir algo así por fuera, y se mira junto.
Lo que no se hace acá
- No se decide tu negocioEl precio al que vendes, tus escenarios comerciales y tu estrategia los decides tú. Lo que se entrega es el dato con su fuente, la aritmética completa y qué variables no estamos midiendo, para que decidas con todo al lado.
- No se inventa una cifraUn número va con su fuente y su fecha o no va. Si el dato no existe, la frase se escribe sin él y se dice que no se tiene.
- No se promete lo que no está construidoLo que está a medias se dice a medias y lo que falta se dice faltando. En la página principal está el inventario pieza por pieza, con cuál está entera y cuál no.
- No se empieza sin el alcance escritoQué entra, qué no entra y qué pasa si algo cambia, antes de la primera línea de código. Un encargo que parte de palabra termina en una discusión sobre lo que cada uno recordaba.
Qué queda a tu nombre
- El códigoCedido por escrito y con el código fuente entregado. En Chile el software está protegido como obra desde que se crea y la cesión tiene que ser expresa.
- La marcaSolicitada en el Instituto Nacional de Propiedad Industrial a tu nombre, no al nuestro, con el trámite acreditado en el contrato.
- Los accesosDesde el primer día, junto con la documentación, para que puedas seguir con quien quieras.