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Represento a un gremio o una asociación

Una herramienta para todo un gremio

Un interlocutor, un contrato, y una herramienta que se replica al siguiente.

Esta casa ya tiene una herramienta vendiéndose a un gremio profesional completo, y nació de un deber que ese gremio tiene escrito. El molde se repite: donde hay una obligación común, hay una herramienta que todos necesitan al mismo tiempo.

Cuéntame qué quieres construir

Qué hay construido para esto

  • El deber, primeroQué obliga a tus asociados, desde cuándo y qué pasa si no lo cumplen. Con la norma a la vista, no de memoria.
  • La herramienta que lo resuelveLo que cada asociado abre y usa, sin aprender nada nuevo.
  • Una sola conversaciónEl gremio decide por todos y el contrato es uno.
  • Cobro por asociado o licencia enteraLas dos formas existen y se escriben antes.

Qué se mira antes de construir

  • Qué vendes y a quiénQué productos o servicios entran, quién los compra hoy y por dónde llega. Sin esto se construye una pantalla bonita para otro negocio.
  • Quién va a usarlo adentroCuántas personas, qué hace cada una y qué no debería poder tocar. De ahí salen los roles, y los roles deciden la mitad del trabajo.
  • Qué datos ya existenTu catálogo, tus precios, tus fotos, tus clientes. Lo que ya está escrito en alguna parte se trae y no se vuelve a tipear.
  • Qué falta y quién lo tieneCasi siempre hay algo que solo tú puedes entregar. Se dice al principio y la pieza se entrega andando con datos de muestra rotulados mientras tanto.

Cómo parte

  1. Confidencialidad firmada antes de que me cuentes nada.
  2. Se lee la obligación que tienen tus asociados y qué exige exactamente.
  3. Sale el alcance escrito, con qué resuelve la herramienta y qué queda fuera.
  4. Lo legal lo revisa un abogado con patente al día.
  5. Se entrega operando, con el gremio como dueño o con cada asociado como usuario, según se pacte.

Lo que llega siempre

¿Tiene que haber una obligación legal de por medio?

No, pero cuando la hay el camino es mucho más corto: la obligación ya creó la necesidad y la fecha. Sin ella hay que construir el motivo, y eso toma más.

¿Quién queda como dueño, el gremio o cada asociado?

Se pacta antes y cambia todo lo demás. Un gremio dueño licencia a los suyos; un asociado dueño compra lo suyo. Las dos funcionan.

¿Se puede probar con unos pocos antes?

Sí, y conviene. Un grupo chico usándola de verdad dice más que una reunión con toda la directiva.

¿Qué pasa con los datos de los asociados?

Rige la Ley 21.719: se pide lo mínimo, se dice para qué, y se publica cómo se tratan. Lo revisa un abogado antes de que entre el primer dato.

¿El código queda mío de verdad?

Sí, cedido por escrito y con el código fuente entregado, junto con la documentación y los accesos. En Chile el software está protegido como obra desde que se crea y la cesión tiene que ser expresa y por escrito, así que se firma. Una cesión sin el código fuente es una cesión incompleta.

¿Con quién hablo?

Con una persona, siempre la misma, que responde por lo que se entrega y firma el acuerdo. Detrás trabaja el consejo que revisa cada decisión por área, pero quien contesta y quien firma tiene nombre.

¿Cuánto cuesta?

Depende de lo que se construya, y sale escrito con su alcance antes de que empiece nada. Esa conversación es la primera que tenemos. Lo que sí está medido con fuente es lo que cuesta construir algo así por fuera, y se mira junto.

Lo que no se hace acá

  • No se decide tu negocioEl precio al que vendes, tus escenarios comerciales y tu estrategia los decides tú. Lo que se entrega es el dato con su fuente, la aritmética completa y qué variables no estamos midiendo, para que decidas con todo al lado.
  • No se inventa una cifraUn número va con su fuente y su fecha o no va. Si el dato no existe, la frase se escribe sin él y se dice que no se tiene.
  • No se promete lo que no está construidoLo que está a medias se dice a medias y lo que falta se dice faltando. En la página principal está el inventario pieza por pieza, con cuál está entera y cuál no.
  • No se empieza sin el alcance escritoQué entra, qué no entra y qué pasa si algo cambia, antes de la primera línea de código. Un encargo que parte de palabra termina en una discusión sobre lo que cada uno recordaba.

Qué queda a tu nombre

  • El códigoCedido por escrito y con el código fuente entregado. En Chile el software está protegido como obra desde que se crea y la cesión tiene que ser expresa.
  • La marcaSolicitada en el Instituto Nacional de Propiedad Industrial a tu nombre, no al nuestro, con el trámite acreditado en el contrato.
  • Los accesosDesde el primer día, junto con la documentación, para que puedas seguir con quien quieras.